ABC, Fernando Iwasaki, Bienal de Flamenco 2010

Fecha de la Noticia Sábado, 25 Septiembre 2010

El viernes pasado fui al Teatro Central a ver el estreno para la Bienal de «La gloria de mi mare» y me reí tanto, que deseo elogiar el buen trabajo de los artistas y profesionales de Choni Cía. Flamenca.

A pesar de la chispa y del ingenio que los artistas flamencos derrochan fuera del escenario, la mayoría de sus interpretaciones y puestas en escena jamás consienten el humor. Por eso el público aplaudió de pie «La gloria de mi mare», ya que disfrutó de una comedia flamenca, «rara avis» dentro de un arte que quiere ser siempre trágico, renunciando a la parodia, la sátira y lo carnavalesco.

A bote pronto, el actor Juanjo Macías se roba el espectáculo gracias a su talento y sus monólogos, pero aquí habría que valorar su capacidad para meterse no sólo en el personaje de la madre de la artista, sino en la cultura y las tradiciones del flamenco. Por lo tanto, no basta con apreciar su intervención en algunas coreografías que traslucen las horas de ensayo de marcaje y bata de cola, sino la escena de la costura que siempre recuerdan las ex-alumnas de Enrique «El Cojo» y las cómicas maledicencias de las madres de las artistas flamencas, que nos hacen tanta gracia porque todos sabemos que así son en realidad.

Sin embargo, incluso ponderando el acierto y la importancia de Juanjo Macías en la obra, no puedo dejar de encomiar el excelente trabajo musical de Raúl Cantizano, las letras de Alicia Acuña, las coreografías de Asunción Pérez «La Choni» y la dirección teatral de Estrella Távora. Maravillosos los cambios de Alicia Acuña en medio del cante por seguiriya; genial el duelo de palillos que comienza como un «western» y termina como «Matrix»; soberbio el toque de Raúl Cantizano, capaz de ser solemne y juguetón, perplejo y afectado, según las necesidades de la dramaturgia. ¿Por qué esperar a que los «Le Luthier» nos sorprendan con una estampa flamenca? Choni, Alicia, Raúl y Juanjo han inaugurado un camino que abre para el flamenco unas posibilidades infinitas.

«La gloria de mi mare» es un espectáculo extraordinario que por razones lingüísticas tiene muy complicado triunfar en París o Tokio, pero que arrasaría en Miami o Nueva York, en Lima o Buenos Aires y —por supuesto— en todos los teatros de España en general y de Andalucía en particular. Si alguna empresa pública o privada se animara a contratar «La gloria de mi mare» para llevarla de gira por la red nacional de teatros, le auguro unas recaudaciones espléndidas porque la gente desea reírse para no pensar en la crisis, la hipoteca, el desempleo y los políticos chungos.

Para estrenarse fuera de una programación flamenca «La gloria de mi mare» sólo precisa un programa más cuidado y elaborado. Minucias que tienen fácil solución, por no hablar de la colaboración de Manuel Lombo (ojalá). Mi enhorabuena a todos los artistas y mi alegría personal por el éxito de cada uno de ellos. Gracias por hacerme reír tanto.